VACACIONES EN PANDEMIA
Dra. Antonieta A. Silva
Las vacaciones suelen ser un periodo de tiempo que se recibe con agrado por parte de la familia porque implican una interrupción a lo laboral y el disfrute de un lapso de descanso para dedicarse a actividades que todos puedan disfrutar. No obstante, en esta época de pandemia, muchas personas reciben las vacaciones con tristeza, alegando que ya tienen mucho tiempo “encerrados” en casa.
Pareciera que la familia se acostumbró a vivir desmembrada oficialmente por causa del trabajo o la escuela y la convivencia se limitaba, muchas veces, a las horas previas al sueño cotidiano; por ello las vacaciones llegaron a concebirse como la salida oficial anual de casa, es decir, otro tiempo en el que todos iban a un lugar en particular donde, de manera individual, encontraban diversión para todos.
Entonces la pandemia y la cuarentena se convirtieron en una especie de castigo en el que la obligación es permanecer juntos, en una clase de convivencia asfixiante para todos, quienes anhelan librarse los unos de los otros fuera de la casa.
Afortunadamente, todas las situaciones tienen múltiples perspectivas y los seres humanos tenemos la posibilidad de ser alquimistas en las peores circunstancias que nos toca vivir, proceso que es factible gracias a una cualidad que todos tenemos reservada: la resiliencia.
Esta pandemia puede convertirse en la oportunidad perfecta para descubrir lo que les une como familia, para comunicarse y redescubrirse. Vacaciones en casa es una extraordinaria posibilidad de dejar de jugar al individualismo y comenzar a definir la convivencia familiar a través de actividades recreativas conjuntas, descansos individuales, comidas especiales en casa, preguntas de corazón abierto, expresión de emociones, solución de conflictos, comprensión de diferencias, reevaluación de principios y valores, así como el desarrollo de un sentido sano de pertenencia que hace tanta falta en esta época para llenar las carencias afectivas que la vida ajetreada citadina obliga a llevar.
Redimensiona esta cuarentena porque tienes la capacidad para ello y redescubre el mayor tesoro que tienes a tu alrededor y que puede estar empolvado por el día a día: tu familia.



